jueves, 21 de enero de 2010
La comunicación Interna en la Secretaría de Movilidad de Bogotá D.C., Colombia.
miércoles, 13 de enero de 2010
La Comunicación Interna Como Protagonista
Fuente:http://comunicarvalor.blogspot.com/2010/01/la-comunicacion-interna-como.html
Comparto con Uds. el valioso intercambio de ideas gracias a una rica charla con Lito García Abad, quien se desempeña en la Dirección de Comunicación de Caixa Galicia.
¿Qué es lo que deben entender las empresas en relación al aporte que realiza un plan de comunicaciones estratégico y sostenido en el tiempo al negocio corporativo?
La relación entre la Comunicación y los resultados del Negocio siempre ha sido una cuestión muy discutida, fundamentalmente en materia de Comunicación Corporativa. No sucede así en áreas como la Comunicación Publicitaria, donde sí existen trabajos de investigación que relacionan la actividad publicitaria o promocional con las ventas de la organización.
De ahí que cuando se habla de Comunicación Estratégica desde una óptica integral, es decir, abordando todas las áreas de la comunicación organizacional, nos encontremos con un problema fundamental: no se puede hacer estrategia comunicativa si no partimos de sistemas de control de los resultados que vinculen nuestros objetivos de negocio con el esfuerzo comunicativo.
Y de esto deben ser muy conscientes las diversas empresas cuando se plantean hacer comunicación estratégica.
Por ejemplo, si existe el convencimiento general de que la comunicación interna influye en el clima de la organización, en su conocimiento, etcétera, debemos ser capaces de determinar cómo podemos mejorar los escenarios de los que partimos en un momento dado mediante la Comunicación Interna de una determinada empresa.
De ahí que la Comunicación Estratégica deba ser entendida como una función de gestión de un área específica de la empresa con la misma importancia que cualquiera otra: comercial, internacional, financiera…
¿Cuáles son los indicadores que hacen suponer que una empresa se toma la estrategia de RSC con verdadero compromiso?
En materia de RSC, afortunadamente, existen indicadores internacionalmente reconocidos que son el estándar mínimo admitido para todas las empresas, y que cada organización puede completar en función de sus propias características y peculiaridades. Eso no existe en Comunicación.
Todos ellos son importantes, porque al ser materia de auditoría como el mínimo que debe seguir cualquier organización en RSC, deben ser objeto permanente de políticas activas desde las empresas.
Evidentemente, existen peculiaridades sectoriales y empresariales que hacen menos trascendentes algunos de esos indicadores, que están concebidos para otro tipo de empresas, y potencian otros, pero es un punto de partida imprescindible.
Sería como el volante de los automóviles: la dirección la estableces tú, pero es la herramienta la que te permite la conducción en la dirección que te marques.
¿Cuáles son los más recurrentes y más capitales pecados que cometen las empresas a la hora de diseñar su estrategia de comunicación interna?
No sólo las empresas, sino, sobre todo, los gestores de Comunicación: en primer lugar, confunden la comunicación con las herramientas, y se habla de que se hace comunicación interna en función de si existe o no una revista, una intranet, tablones, se hacen reuniones, etcétera.
Y esto es un error de base. La mejor comunicación es la cara a cara, y cualquier herramienta que la sustituya no deja de ser una permanente búsqueda de los mejores canales entre los malos posibles.
Un segundo error consiste en pensar que, como la Comunicación Interna actúa sobre intangibles, no disponemos de recursos suficientes para diseñar estrategias válidas contrastables. Es decir, se actúa todavía mucho sobre la base del “me gusta” en vez del “es eficaz”.
Y un tercer error muy generalizado es el de no dar el protagonismo imprescindible a la función de Comunicación Interna, que generalmente sigue estando vinculada en gran medida a las áreas de Recursos Humanos y no a las de Comunicación, y siempre con un papel muy secundario en sus respectivos organigramas.
¿Cuáles son los principales desafíos que el contexto actual plantea para los DirComs?¿Cuáles son las cualidades que debe tener un DirCom? (laborales y/o personales)
En cuanto a los desafíos, yo los reduciría a una sola frase: darle la consistencia profesional y científica necesaria a una función que ha cabalgado a caballo de los ‘chicos de la prensa’. Todavía hoy en día perdura aquello óptica del ‘periodismo de empresa’ que debemos desterrar definitivamente.
Y en cuanto a las cualidades de un Dircom, también las reduciría a una sola, común con el resto de los gestores funcionales de una organización: hay que saber dirigir equipos, porque hoy en día la Comunicación es cada vez más interdisciplinaria y necesita de profesionales de muy diversos perfiles académicos y profesionales.
Agradezco enormemente el valioso tiempo del Dr. García Abad.
Muy breve Bio (resumen arbitrario que no hace justicia al sólido perfil curricular del profesional): Lito García Abad reúne en su vasta preparación académica un Doctorado en Ciencias de las Información otorgado por la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente ejerce como Gestor de Comunicación en Caixa Galicia, además de participar en numerosos seminarios y conferencias.
Comparto con Uds. el valioso intercambio de ideas gracias a una rica charla con Lito García Abad, quien se desempeña en la Dirección de Comunicación de Caixa Galicia.
¿Qué es lo que deben entender las empresas en relación al aporte que realiza un plan de comunicaciones estratégico y sostenido en el tiempo al negocio corporativo?
La relación entre la Comunicación y los resultados del Negocio siempre ha sido una cuestión muy discutida, fundamentalmente en materia de Comunicación Corporativa. No sucede así en áreas como la Comunicación Publicitaria, donde sí existen trabajos de investigación que relacionan la actividad publicitaria o promocional con las ventas de la organización. De ahí que cuando se habla de Comunicación Estratégica desde una óptica integral, es decir, abordando todas las áreas de la comunicación organizacional, nos encontremos con un problema fundamental: no se puede hacer estrategia comunicativa si no partimos de sistemas de control de los resultados que vinculen nuestros objetivos de negocio con el esfuerzo comunicativo.
Y de esto deben ser muy conscientes las diversas empresas cuando se plantean hacer comunicación estratégica.
Por ejemplo, si existe el convencimiento general de que la comunicación interna influye en el clima de la organización, en su conocimiento, etcétera, debemos ser capaces de determinar cómo podemos mejorar los escenarios de los que partimos en un momento dado mediante la Comunicación Interna de una determinada empresa.
De ahí que la Comunicación Estratégica deba ser entendida como una función de gestión de un área específica de la empresa con la misma importancia que cualquiera otra: comercial, internacional, financiera…
¿Cuáles son los indicadores que hacen suponer que una empresa se toma la estrategia de RSC con verdadero compromiso?
En materia de RSC, afortunadamente, existen indicadores internacionalmente reconocidos que son el estándar mínimo admitido para todas las empresas, y que cada organización puede completar en función de sus propias características y peculiaridades. Eso no existe en Comunicación.
Todos ellos son importantes, porque al ser materia de auditoría como el mínimo que debe seguir cualquier organización en RSC, deben ser objeto permanente de políticas activas desde las empresas.
Evidentemente, existen peculiaridades sectoriales y empresariales que hacen menos trascendentes algunos de esos indicadores, que están concebidos para otro tipo de empresas, y potencian otros, pero es un punto de partida imprescindible.
Sería como el volante de los automóviles: la dirección la estableces tú, pero es la herramienta la que te permite la conducción en la dirección que te marques.
¿Cuáles son los más recurrentes y más capitales pecados que cometen las empresas a la hora de diseñar su estrategia de comunicación interna?
No sólo las empresas, sino, sobre todo, los gestores de Comunicación: en primer lugar, confunden la comunicación con las herramientas, y se habla de que se hace comunicación interna en función de si existe o no una revista, una intranet, tablones, se hacen reuniones, etcétera.
Y esto es un error de base. La mejor comunicación es la cara a cara, y cualquier herramienta que la sustituya no deja de ser una permanente búsqueda de los mejores canales entre los malos posibles.
Un segundo error consiste en pensar que, como la Comunicación Interna actúa sobre intangibles, no disponemos de recursos suficientes para diseñar estrategias válidas contrastables. Es decir, se actúa todavía mucho sobre la base del “me gusta” en vez del “es eficaz”.
Y un tercer error muy generalizado es el de no dar el protagonismo imprescindible a la función de Comunicación Interna, que generalmente sigue estando vinculada en gran medida a las áreas de Recursos Humanos y no a las de Comunicación, y siempre con un papel muy secundario en sus respectivos organigramas.
¿Cuáles son los principales desafíos que el contexto actual plantea para los DirComs?¿Cuáles son las cualidades que debe tener un DirCom? (laborales y/o personales)
En cuanto a los desafíos, yo los reduciría a una sola frase: darle la consistencia profesional y científica necesaria a una función que ha cabalgado a caballo de los ‘chicos de la prensa’. Todavía hoy en día perdura aquello óptica del ‘periodismo de empresa’ que debemos desterrar definitivamente.
Y en cuanto a las cualidades de un Dircom, también las reduciría a una sola, común con el resto de los gestores funcionales de una organización: hay que saber dirigir equipos, porque hoy en día la Comunicación es cada vez más interdisciplinaria y necesita de profesionales de muy diversos perfiles académicos y profesionales.
Agradezco enormemente el valioso tiempo del Dr. García Abad.
Muy breve Bio (resumen arbitrario que no hace justicia al sólido perfil curricular del profesional): Lito García Abad reúne en su vasta preparación académica un Doctorado en Ciencias de las Información otorgado por la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente ejerce como Gestor de Comunicación en Caixa Galicia, además de participar en numerosos seminarios y conferencias.
martes, 12 de enero de 2010
Sharismo, la esencia de la Web 2.0
Fuente: http://www.adventuregraphs.com/?p=14140
Leemos con atencion un articulo publicado en El Caparazon, sitio sobre tecnologia social, comunidades, web 2.0, web 3.0 y tendencias, que nos habla sobre el Sharismo o la esencia de la web 2.0. Y aunque suena a una especie de doctrina o religion, el vocablo sale de algo que todos los que de alguna manera generamos contenido en la red hacemos todos los dias: Share o compartir.
¿Que es el Sharismo y cuales son sus principios? Enseguida reproducimos el articulo:
Es una de las preguntas que acecha a muchos desde el éxito rotundo, primero del P2P, después de la web 2.0….
¿Porqué compartimos? ¿Hemos querido hacerlo siempre? ¿Porqué lo hacemos ahora? ¿Qué ganamos con ello?
Y relacionado con todo ello ¿Cómo fomentar la interiorización de esta actitud, imprescindible para la participación en cualquier comunidad?
En cuanto a los bloggers, a pesar de haber recibido críticas ilustradas o comentarios de trolls ocasionales, muchos seguimos pasando nuestras horas escribiendo materiales, motivándonos en mayor medida cuanto más nos acercamos a las necesidades de quienes nos leen, cuanto más….Compartimos.
Responde a estas preguntas el reciente texto de Isaac Mao, traducido por Emilio Quintana.
Y no es que sea una idea nueva. Hereda ideas del Conectivismo en aprendizaje, de la Intercreatividad (Berners-Lee), la Inteligencia colectiva (Lévy), las Multitudes Inteligentes (Rheingold), la Sabiduría de las Multitudes (Surowiecki) o la Arquitectura de la Participación (O’Reilly).
De hecho, el sentido común nos dice que somos animales sociales en base a que siempre tenemos algo que consideramos único y que merece la pena en la medida en que es compartido.
Lo que sí es nuevo o más elaborado es su vinculación a la crítica social. Se propone como ideología alternativa a capitalismo, comunismo, socialismo, etc…, como ideario político que propone soluciones de mejora en la línea de la filosofía open-source que nos libere de años de control social, de restricciones a la libertad de las ideas, a nuestra tendencia natural a aprender con y de los demás.
También desde las teorías del aprendizaje colaborativo u organizacional, desde las actuales teorías del Knowledge Management se reconoce la colaboración como la herramienta más potente entre las disponibles para aprender.
Os dejo algunas de las ideas del “Sharism” o Sharismo, esta nueva doctrina:
“Con la Gente de la World Wide Web comunicando de forma más total y libre en la nueva red (“social media”), a la vez que congregándose en un boom de contenido 2.0, se hace necesario estudiar más de cerca la dinámica interna de una explosión tan creativa. ¿Qué es lo que motiva a los que participan en este movimiento y qué futuro quieren crear?
Hay un hecho clave: los que comparten están acumulando capital social y una superabundancia de respeto por parte de la comunidad. El factor clave que motiva la nueva red, y el núcleo espiritual de la Web 2.0, reside en un cambio en la forma de pensar que llamamos sharismo.
El sharismo propone una reorientación de los valores personales. Lo vemos en el Contenido Generado por el Usuario. Es la promesa de Creative Commons. Está en los planes de las iniciativas culturales orientadas al futuro.
El sharismo es también una práctica mental que cualquiera puede probar, una actitud socio-psicológica que busca transformar un mundo amplio y aislado en un Cerebro Social super-inteligente.”
“LA DOCTRINA NEURONA: El sharismo está codificado en el genoma humano. Aunque eclipsado por los muchos pragmatismos de la vida diaria, la teoría del sharismo funda sus bases en la neurociencia y su estudio del modelo de funcionamiento del cerebro humano.
A pesar de que no sabemos completamente cómo funciona el cerebro en su conjunto, tenemos un modelo del mecanismo funcional del sistema nervioso y sus neuronas. Una neurona no es una simple célula orgánica, sino un procesador biológico eléctricamente excitable y muy poderoso.
Grupos de neuronas forman redes ampliamente interconectadas que, mediante el cambio en la fortaleza de las sinapsis entre células, son capaces de procesar información, y aprender. Una neurona, al compartir señales químicas con las que la rodean, es capaz de integrarse en redes más significativas que la mantienen activa y viva.
Además, esta lógica tan simple se repite y amplificada, ya que todas las neuronas funcionan básicamente según este principio de conectar y compartir.
Por su propia naturaleza el cerebro es algo abierto. Una red neuronal existe con la finalidad de compartir actividad e información, y yo creo que este modelo cerebral debería inspirarnos ideas y decisiones sobre las redes de colaboración humanas.
Es decir, nuestro cerebro fomenta la idea de compartir por su propia naturaleza. Esto tiene profundas implicaciones sobre el proceso creativo. Allí donde exista una intención de crear, será más fácil generar ideas más creativas si se tiene en cuenta de forma rigurosa el proceso de intercambio (“sharing process”).
El proceso de formación de ideas no es lineal, sino que se parece a una avalancha de amplificaciones sucesivas a lo largo de la senda del pensamiento (“thinking path”). Se mueve como una especie de bola de nieve creativa. Si tu sistema cognitivo interno fomenta el compartir, es posible gestionar una retroalimentación continua de felicidad (“feedback loop of happiness”), que a cambio te ayudará a generar más ideas todavía.”
“Una cultura que no comparte (“non-sharing culture”) nos engaña con su absoluta separación de Espacio Privado y Espacio Público. Hace de la acción creativa una elección binaria entre lo público y lo privado, lo abierto y lo cerrado. Esto abre una brecha en el espectro del conocimiento.
Aunque esta brecha tiene el potencial de convertirse en un espacio creativo valioso, la inquietud por la privacidad hace que esta brecha sea difícil de cerrar. No debería sorprendernos que, para sentirse seguros, la mayoría de la gente mantenga lo que podría compartir como privado y adopte una actitud “cerrada”.
Tienen miedo de que Internet genere una capacidad de abuso contra la que no puedan luchar solos.
Sin embargo, la paradoja es esta: Cuanto menos compartes, menos poder tienes.”
“La rápida emergencia de las aplicaciones sociales que permiten comunicar y cooperar, dejando que la gente pueda intercambiar contenido de un servicio a otro, está dando la posibilidad a los usuarios de introducir sus memes en un ecosistema interconectado.
Esta interconectividad permite que los memes viajen a través de múltiples redes online, pudiendo alcanzar una amplia audiencia. Como resultado, un sistema de microconexiones de este tipo está haciendo de las plataformas sociales una auténtica alternativa a los medios de comunicación tradicionales. Estas nuevas tecnologías están haciendo revivir el sharismo en nuestra cultura cerrada.”
“Cuanta más gente creativa participe en el espíritu del sharismo, más fácil será lograr unos medios de comunicación 2.0 bien equilibrados y equitativos hechos por la gente misma a su medida. Los medios de comunicación no serán controlados por ninguna persona concreta sino que residirán en la propia distribución de la red social.
Los “shareros” (Héroes del sharism) se convertirán de forma natural en los líderes de opinión de la nueva red. Los derechos sobre los medios de comunicación pertenecerán a todos. Tú mismo puedes ser productor y consumidor en un sistema de este tipo.”
“El sharismo es el Espíritu de la Era de la Web 2.0. Tiene la consistencia de una epistemología naturalizada y de una axiología modernizada, pero también conlleva la promesa de una nueva filosofía en Internet. El sharismo pretende transformar el mundo en un Cerebro Social emergente: un híbrido interconectado de gente y software.
Somos Neuronas en Red conectadas entre sí por las sinapsis del software social.”
“La democracia emergente solo se hará realidad cuando el sharismo se convierta en una competencia básica (“literacy”) de la mayoría, el tipo de competencia que Howard Rheingold describe en su libro [1]. Puesto que el sharismo puede mejorar la comunicación, la colaboración y la comprensión mutua, creo que tiene también un lugar en el sistema educativo.
El sharismo puede ser implementado en cualquier discurso cultural, CoP (comunidad de práctica) o contexto de resolución de conflictos. Es también un antídoto contra la depresión social, ya que no compartir supone un lastre que arrastra hacia abajo nuestra sociedad. En los países totalitarios de antes y de ahora, este ciclo descendente es aún más evidente.
El mundo futuro será un híbrido de humano y máquina que generará mejores y más rápidas decisiones en cualquier momento, en cualquier parte. El flujo de información entre mentes se hará más flexible y más productivo. Estas amplias redes colaborativas dedicadas a compartir darán lugar a un nuevo orden social – una Revolución de la Mente.”
[1] Howard Rheingold : http://en.wikipedia.org/wiki/Howard_Rheingold
Leemos con atencion un articulo publicado en El Caparazon, sitio sobre tecnologia social, comunidades, web 2.0, web 3.0 y tendencias, que nos habla sobre el Sharismo o la esencia de la web 2.0. Y aunque suena a una especie de doctrina o religion, el vocablo sale de algo que todos los que de alguna manera generamos contenido en la red hacemos todos los dias: Share o compartir.¿Que es el Sharismo y cuales son sus principios? Enseguida reproducimos el articulo:
Es una de las preguntas que acecha a muchos desde el éxito rotundo, primero del P2P, después de la web 2.0….
¿Porqué compartimos? ¿Hemos querido hacerlo siempre? ¿Porqué lo hacemos ahora? ¿Qué ganamos con ello?
Y relacionado con todo ello ¿Cómo fomentar la interiorización de esta actitud, imprescindible para la participación en cualquier comunidad?
En cuanto a los bloggers, a pesar de haber recibido críticas ilustradas o comentarios de trolls ocasionales, muchos seguimos pasando nuestras horas escribiendo materiales, motivándonos en mayor medida cuanto más nos acercamos a las necesidades de quienes nos leen, cuanto más….Compartimos.
Responde a estas preguntas el reciente texto de Isaac Mao, traducido por Emilio Quintana.
Y no es que sea una idea nueva. Hereda ideas del Conectivismo en aprendizaje, de la Intercreatividad (Berners-Lee), la Inteligencia colectiva (Lévy), las Multitudes Inteligentes (Rheingold), la Sabiduría de las Multitudes (Surowiecki) o la Arquitectura de la Participación (O’Reilly).
De hecho, el sentido común nos dice que somos animales sociales en base a que siempre tenemos algo que consideramos único y que merece la pena en la medida en que es compartido.
Lo que sí es nuevo o más elaborado es su vinculación a la crítica social. Se propone como ideología alternativa a capitalismo, comunismo, socialismo, etc…, como ideario político que propone soluciones de mejora en la línea de la filosofía open-source que nos libere de años de control social, de restricciones a la libertad de las ideas, a nuestra tendencia natural a aprender con y de los demás.
También desde las teorías del aprendizaje colaborativo u organizacional, desde las actuales teorías del Knowledge Management se reconoce la colaboración como la herramienta más potente entre las disponibles para aprender.
Os dejo algunas de las ideas del “Sharism” o Sharismo, esta nueva doctrina:
“Con la Gente de la World Wide Web comunicando de forma más total y libre en la nueva red (“social media”), a la vez que congregándose en un boom de contenido 2.0, se hace necesario estudiar más de cerca la dinámica interna de una explosión tan creativa. ¿Qué es lo que motiva a los que participan en este movimiento y qué futuro quieren crear?
Hay un hecho clave: los que comparten están acumulando capital social y una superabundancia de respeto por parte de la comunidad. El factor clave que motiva la nueva red, y el núcleo espiritual de la Web 2.0, reside en un cambio en la forma de pensar que llamamos sharismo.
El sharismo propone una reorientación de los valores personales. Lo vemos en el Contenido Generado por el Usuario. Es la promesa de Creative Commons. Está en los planes de las iniciativas culturales orientadas al futuro.
El sharismo es también una práctica mental que cualquiera puede probar, una actitud socio-psicológica que busca transformar un mundo amplio y aislado en un Cerebro Social super-inteligente.”
“LA DOCTRINA NEURONA: El sharismo está codificado en el genoma humano. Aunque eclipsado por los muchos pragmatismos de la vida diaria, la teoría del sharismo funda sus bases en la neurociencia y su estudio del modelo de funcionamiento del cerebro humano.
A pesar de que no sabemos completamente cómo funciona el cerebro en su conjunto, tenemos un modelo del mecanismo funcional del sistema nervioso y sus neuronas. Una neurona no es una simple célula orgánica, sino un procesador biológico eléctricamente excitable y muy poderoso.
Grupos de neuronas forman redes ampliamente interconectadas que, mediante el cambio en la fortaleza de las sinapsis entre células, son capaces de procesar información, y aprender. Una neurona, al compartir señales químicas con las que la rodean, es capaz de integrarse en redes más significativas que la mantienen activa y viva.
Además, esta lógica tan simple se repite y amplificada, ya que todas las neuronas funcionan básicamente según este principio de conectar y compartir.
Por su propia naturaleza el cerebro es algo abierto. Una red neuronal existe con la finalidad de compartir actividad e información, y yo creo que este modelo cerebral debería inspirarnos ideas y decisiones sobre las redes de colaboración humanas.
Es decir, nuestro cerebro fomenta la idea de compartir por su propia naturaleza. Esto tiene profundas implicaciones sobre el proceso creativo. Allí donde exista una intención de crear, será más fácil generar ideas más creativas si se tiene en cuenta de forma rigurosa el proceso de intercambio (“sharing process”).
El proceso de formación de ideas no es lineal, sino que se parece a una avalancha de amplificaciones sucesivas a lo largo de la senda del pensamiento (“thinking path”). Se mueve como una especie de bola de nieve creativa. Si tu sistema cognitivo interno fomenta el compartir, es posible gestionar una retroalimentación continua de felicidad (“feedback loop of happiness”), que a cambio te ayudará a generar más ideas todavía.”
“Una cultura que no comparte (“non-sharing culture”) nos engaña con su absoluta separación de Espacio Privado y Espacio Público. Hace de la acción creativa una elección binaria entre lo público y lo privado, lo abierto y lo cerrado. Esto abre una brecha en el espectro del conocimiento.
Aunque esta brecha tiene el potencial de convertirse en un espacio creativo valioso, la inquietud por la privacidad hace que esta brecha sea difícil de cerrar. No debería sorprendernos que, para sentirse seguros, la mayoría de la gente mantenga lo que podría compartir como privado y adopte una actitud “cerrada”.
Tienen miedo de que Internet genere una capacidad de abuso contra la que no puedan luchar solos.
Sin embargo, la paradoja es esta: Cuanto menos compartes, menos poder tienes.”
“La rápida emergencia de las aplicaciones sociales que permiten comunicar y cooperar, dejando que la gente pueda intercambiar contenido de un servicio a otro, está dando la posibilidad a los usuarios de introducir sus memes en un ecosistema interconectado.
Esta interconectividad permite que los memes viajen a través de múltiples redes online, pudiendo alcanzar una amplia audiencia. Como resultado, un sistema de microconexiones de este tipo está haciendo de las plataformas sociales una auténtica alternativa a los medios de comunicación tradicionales. Estas nuevas tecnologías están haciendo revivir el sharismo en nuestra cultura cerrada.”
“Cuanta más gente creativa participe en el espíritu del sharismo, más fácil será lograr unos medios de comunicación 2.0 bien equilibrados y equitativos hechos por la gente misma a su medida. Los medios de comunicación no serán controlados por ninguna persona concreta sino que residirán en la propia distribución de la red social.
Los “shareros” (Héroes del sharism) se convertirán de forma natural en los líderes de opinión de la nueva red. Los derechos sobre los medios de comunicación pertenecerán a todos. Tú mismo puedes ser productor y consumidor en un sistema de este tipo.”
“El sharismo es el Espíritu de la Era de la Web 2.0. Tiene la consistencia de una epistemología naturalizada y de una axiología modernizada, pero también conlleva la promesa de una nueva filosofía en Internet. El sharismo pretende transformar el mundo en un Cerebro Social emergente: un híbrido interconectado de gente y software.
Somos Neuronas en Red conectadas entre sí por las sinapsis del software social.”
“La democracia emergente solo se hará realidad cuando el sharismo se convierta en una competencia básica (“literacy”) de la mayoría, el tipo de competencia que Howard Rheingold describe en su libro [1]. Puesto que el sharismo puede mejorar la comunicación, la colaboración y la comprensión mutua, creo que tiene también un lugar en el sistema educativo.
El sharismo puede ser implementado en cualquier discurso cultural, CoP (comunidad de práctica) o contexto de resolución de conflictos. Es también un antídoto contra la depresión social, ya que no compartir supone un lastre que arrastra hacia abajo nuestra sociedad. En los países totalitarios de antes y de ahora, este ciclo descendente es aún más evidente.
El mundo futuro será un híbrido de humano y máquina que generará mejores y más rápidas decisiones en cualquier momento, en cualquier parte. El flujo de información entre mentes se hará más flexible y más productivo. Estas amplias redes colaborativas dedicadas a compartir darán lugar a un nuevo orden social – una Revolución de la Mente.”
[1] Howard Rheingold : http://en.wikipedia.org/wiki/Howard_Rheingold
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